jueves, 13 de noviembre de 2008

Manifiesto Periodismo y Derechos Humanos


Gijón, 18 de Julio de 2008,

La Declaración Universal de los Derechos Humanos debe ser el marco ético del periodismo.
El derecho a la información es una condición fundamental para el desarrollo pleno de la democracia, así como para que los ciudadanos puedan opinar y actuar libremente.
Los periodistas y las empresas periodísticas deben contribuir a que se respeten los derechos humanos, y su labor debe poner de manifiesto todas sus violaciones.
Las nuevas tecnologías amplían las posibilidades de acceso a nuevos medios de comunicación: democratizan el derecho a informar y a ser informado, y favorecen el desarrollo del periodismo desde el enfoque de los derechos humanos.
La independencia de los periodistas es vital para la sociedad y el periodismo es un servicio público a los ciudadanos que no puede estar sometido a intereses políticos o económicos particulares.
La defensa de los Derechos Humanos es una de las tareas primordiales del periodismo y los periodistas no podrán ejercer su labor si sus propios derechos humanos son vulnerados.
Quienes deseen adherir con su firma a este manifiesto pueden hacerlo en: http://www.manifiestoperiodismoyderechoshumanos.com/manifiesto-periodismo-y-derechos-humanos/
El video está disponible en la barra de videos de esta página.

Comunicadoras: Humanizar el periodismo, con visión de género

Por Sara Lovera

Marrakech, Marruecos, noviembre (Especial de SEMlac).- Las mujeres periodistas en el Magreb y en los países occidentales del Mediterráneo siguen marginadas de los puestos de decisión y los temas de la condición femenina apenas están dibujados en el contenido de los medios convencionales de la región. Reunidas en la casa de la Asociación Ennakhil de promoción de las mujeres, de esta ciudad y con el entusiasmo de la Xarxa Internacional de Dones Periodistes del 22 al 24 de octubre, bajo los auspicios de ocho organizaciones, , las profesionales mostraron esos hechos en estudios y análisis. Por primera vez la agenda periodística incluyó la unificación de acciones con el fin de denunciar la violencia contra las mujeres, hecho que en este país afecta a muchas de ellas, aunque las estadísticas son limitadas o están por hacerse. Las periodistas y redes reunidas también se comprometieron a difundir la demanda de las marroquíes para conseguir en 2009 la paridad en la participación electoral, un asunto fundamental, porque -según Zakia Lamrini, presidenta de la Asociación Ennakhil-, si las mujeres ocupan posiciones políticas el proceso hacia la igualdad será más rápido. ¿Cómo hacer un buen periodismo que refleje la realidad de las mujeres? La pregunta que parecería diluirse en un mundo de contradicciones, nuevas tecnologías de la comunicación y más de 30 años de feminismo y derechos de las mujeres, fue el meollo de las discusiones de las periodistas y comunicadoras reunidas en el III Encuentro Mediterráneo. El buen periodismo es el que mira y escucha. Es el capaz de incluir las voces diversas y distintas sin prejuzgar. El que refleja la dignidad de la persona y difunde qué significa la cultura y la tradición, que mira al otro y a las otras, que no inventa desde su mentalidad. Todos estos conceptos fueron repasados en la cita. Las y los participantes fueron concientes de que aplicar el principio de dar voz a las mujeres significa contribuir a los cambios, lentos y difíciles de la vida de millones de ellas, que en el Magreb empiezan a romper los milenarios silencios, a pesar de que, en casos como el de Marruecos, en el campo son analfabetas el 65 por ciento y desconocen sus derechos, establecidos tanto en el estatuto constitucional como en la nueva ley de familia. Las y los periodistas en la rivera oriental de la diáspora Mediterránea acordaron construir la organización femenina de la profesión, sumándose a los trabajos de la Red Mediterránea para abrir espacios en una prensa que, en Marruecos, se asoma lentamente a la libertad.

Diálogo necesario

Si se ve un poco más allá, dijo la italiana Nella Condorelli, “somos la misma historia”, de rivera a rivera del Mediterráneo, y vivimos los mismos problemas. En Italia sucede, comentó, el más profundo conflicto de intereses entre los medios y la sociedad, y las mujeres siguen invisibles, se desconoce su historia y todavía hay que luchar por conseguir pequeños avances. Conderelli, directora de Mujeres en la ciudad, una especie de suplemento en el periódico electrónico Artículo 21, sostuvo que hay dos pistas fundamentales para conseguir la visibilidad de las mujeres: la formación de las periodistas en una visión incluyente y de género y la profesionalización que les permita entrar en todos los medios y poner en el centro de sus informaciones a las mujeres. Abrir pequeñas hendiduras y aprovechar las nuevas tecnologías para difundir lo que sucede a unas y otras mujeres en el mundo, se delineó como un objetivo de trabajo con las organizaciones no gubernamentales y alternativas de comunicación. Y es en el Mediterráneo donde, según expertas, ocurre la mayor desigualdad entre países, desarrollos y pueblos; y donde, por la cultura milenaria de opresión femenina, se vive la mayor desigualdad entre hombres y mujeres. La nueva ley de Familia se aprobó en 2003 y apenas en 2005 el gobierno del Rey Mohamed VI acordó la elaboración de políticas públicas e instituciones para atender la condición femenina. Por su parte, Jamal Edwin Naji, de la Cátedra UNESCO en Rabat, presentó el resumen de un estudio que muestra cómo las periodistas de la región siguen sometidas a prejuicios, falta de oportunidades de desarrollo personal y profesional y dificultades muy diversas. Esas profesionales hoy representan hasta el 30 por ciento en las redacciones de los diarios árabes/magrebíes. Contó cómo hace apenas muy poco tiempo se negaba la capacitación a las mujeres periodistas en el uso de nuevas tecnologías, porque se pensaba que iban a perder el tiempo frente a la computadora, usando la Internet para “chatear y chismear”, por eso los hombres fueron los primeros entrenados. Las mujeres periodistas transitan sin garantías, como lo mostró Nadia Lamhaidi, profesora de periodismo en Marruecos, quien explicó que en los años de modernización en este país, tan recientes que no llegan a la década, existen leyes que obligan a los medios a equilibrar la información entre hombres y mujeres, un código deontológico y un reglamento para evitar la imagen distorsionada de las mujeres, pero “nada de eso se cumple”. En Marruecos, apenas en 2000, llegaron las primeras 35 mujeres al parlamento y no hace más de un quinquenio que se ratificó la Convención contra todas las formas de discriminación de la mujer (CEDAW) y el primer cambio jurídico de importancia, donde se reconocieron los derechos humanos de las mujeres en el país. Ello ocurrió en octubre de 2003 con la promulgación de una ley de familia que modificó muchas miradas y empezó a crear instituciones, públicas y privadas, para mejorar la condición de las mujeres. El encuentro de periodistas ratificó la necesidad de fortalecer las redes –ahí representadas por la Red SEMlac, la Red Latinoamericana de Periodistas, la Internacional con Visión de Género y la Internacional de Cataluña- ; difundir las leyes, especialmente la de la Familia en Marruecos, para que las mujeres conozcan de ellas e iniciar una larga jornada de difusión sobre las distintas violencias que se ejerce contra este sector poblacional, tanto en casa como en las zonas de conflictos bélicos, económicos, sociales y culturales. Las comunicadoras “buscamos acercarnos y conocernos”, afirmó Montserrat Minobis, presidenta de la Red Internacional de Mujeres Periodistas de Cataluña, al contar cómo se han ido tejiendo las redes de las profesionales en busca de contribuir, desde su trinchera, a los cambios y a la democracia sin la cual no se accederá a la igualdad. Recordó igualmente que las periodistas deben vigilar los acuerdos europeos que firmaron compromisos de ayuda al desarrollo, de cooperación y soluciones humanas a la migración. La reunión se celebró en el espacio de Ennakhil (Palmeral en Marroquí), una asociación para el desarrollo de las mujeres y se firmó una declaración de compromisos para continuar en el proceso de hacer visible a la mitad del mundo.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Uruguay ya tiene una ley para despenalizar el aborto

A cartas vistas se aprobó ley de aborto Despenalización del aborto. El Senado volvió a votar y la norma se aprobó 18 a 13 Partidarios y opositores no se movilizaron Se descuenta el veto presidencial y la batalla final
Por Alejandro Rodríguez

La despenalización del aborto sorteó su primer escollo al recibir ayer la media sanción del Senado. Los promotores dan por descontado que en Diputados será aprobada y que la gran batalla se librará cuando el presidente Tabaré Vázquez la vete.
Minutos antes de la hora 20, algo más de dos decenas de mujeres que se encontraban en las barras del Senado aplaudieron la decisión del cuerpo. El vicepresidente Rodolfo Nin Novoa resolvió no reprimir la manifestación, aunque no está permitida por el reglamento.
Las casi cuatro horas anteriores en las que se debatió la despenalización del aborto habían transcurrido en total normalidad y nada había alterado la marcha de la sesión. Cuando comenzó el debate a la hora 16, en las barras del recinto había cerca de 60 personas, un número sensiblemente menor que en la sesión del 17 de octubre, cuando la despenalización del aborto había fracasado. En su mayoría eran mujeres. Dos de ellas asistieron con niños en sus brazos.
En esta oportunidad, desde el comienzo de la sesión y hasta que la interrupción del embarazo fue aprobada de manera general por voto nominal de los senadores, predominaban en las barras los activistas que están en contra del proyecto de ley. Cuando los senadores comenzaron a votar artículo por artículo la despenalización del aborto, estos activistas se retiraron y llegaron a las barras representantes de las organizaciones que apoyan el texto.
Además, en uno de los palcos del recinto observaron toda la sesión los integrantes de la subcomisión de Salud Sexual y Reproductiva del Mercosur.
La escasa concurrencia se explicaba sola. En esta oportunidad no había misterios sobre lo que podía ocurrir en sala. La partida se jugaba con las cartas vistas. Asamblea Uruguay había mandatado a Alberto Cid a acompañar el texto y los senadores opositores Julio María Sanguinetti (Partido Colorado) y Julio Lara (Partido Nacional) habían anunciado su apoyo a la iniciativa. El resultado fue el previsto: 18 votos a favor de la despenalización del aborto y 13 en contra.

Fuente: http://www.elpais.com.uy/07/11/07/pnacio_312597.asp (ver nota completa en esta dirección).